A: Por favor doctora Mayra, haga algo ya, mis siete hijos se vienen jugando a la rondita y no puedo más.
M: Ok ok, pero relájese... ajá, así. Ahora, recuéstece sobre esa camilla. Ya entraste a trabajo de parto.
F: Mi amor, todo saldrá bien. Sé fuerte.
A: Idiota, maldit@, imbécil. Vete, no te quiero volver a ver. Tú me sacaste la vuelta con la vecina sólo porque ahora tengo un cuerpo feo y amorfo.
F: No mi amor, te juro que con ella no te he sacado la vuelta.
A: ¡Aaaah! Por Dios, hagan algo... ya no puedo más, me voy a desmayar. Oiga doctorsucha de quinta ¿Qué rayos hace que no me saca a estos hijos que me joden la panza?
M: Yah, señora; tranquilía, eeeso.
----
F: ¡Mis hijos son preciosos!
A: Por supuesto, imagínate la desgracia si salían igual al padr@.
F: Desgraciada, ganaré la custodia de mis hijos, perra.
A: Ya lo veremos, mujerzuela.
Y es que adoro las escenitas telenovelezcas