El otro día estaba dando un paseíto, para no estar de nuevo todo el día sin salir de casa, cuando pasé por un parque/descampado que hay entre la biblioteca y un colegio.
En esa zona hay bastantes pistas de petanca, sobra decir para quien (si sirve como pista para lentos, junto a la biblioteca hay un club de jubilados). Pero loq ue me dejó fascinado fue algo bastante ingenioso que vi al mirar a mi derecha.
Vi a un par de señores, sentados en un banco... ¡mientras pedaleaban! Efectivamente, frente al banco había dos pares de pedales "estáticos". Y a un par de metros, había una especie de parada de autobús antigua, cuyo principal atractivo (además de ser verde

) era una manivela acoplada a una rueda. Simplemente para eso, para darle vueltas.
La verdad, la iniciativa me pareció curiosa y muy bien epnsada: a los viejs les sirven, en combinación, para ejercitar todas las articulaciones, mientras que al ayuntamiento (o a quien lo haya colocado) le supone un gasto irrisorio, dada la naturaleza y simplicidad de los mecanismos.