Llegó el temido día. Nos despertamos tarde y de hecho nos volvimos a dormir otro ratito.
Ese día comimos pollo, y lo digo porque estaba buenísimo y lo quiero remarcar ahora de nuevo.
Después de comer, muchas más guarrerías y cochinadas de adultos, y cuando llegaron las 18 horas, dos antes de tener que irme, me pregunto;
¿Y si me quedo un día más?
Al día siguiente (lunes) keka solo tenía que ir una hora a clases y volver, así que era como si no tuviera, y por tanto podíamos estar toda la mañana y toda la tarde.
Le pedí permiso a su madre, y me lo concedió, así que ya tenía 24 horas más para estar allí. Llamé a mi familia y etc etc etc.
Me dio mucha alegría, porque realmente dos días se pasan muy muy rápido y sin que te des cuenta.
Y así, con 24 horas más, nos volvimos a jugar poker y parchís, y a hacer cosas de adultos. Ese día tampoco salíamos, teníamos la excusa perfecta de que keka tenía que estudiar y hacer tareas. Y bueno, también era cierto, luego estuvimos (estuvo) un rato pasando unos apuntes. Me gusta su letra, por cierto. Me gustaba verla escribir. Me gusta ella.
Mientras, de fondo, escuchábamos su radioblog, al cual ya me he aficionado por completo y suelo escuchar con asiduidad.
Al día siguiente había que madrugar, así que para las 12 y poco de la noche ya nos estábamos preparando para irnos a dormir.
Debo decir una cosa (?); todos sus pijamas son bien sexies, me gustaron mucho. Y lo que no es pijama también... $:
Esa noche le hice uno de mis super masajes completos, que al parecer sí que son bastante buenos (O eso me dijo :
(). Al menos ponía una cara bien sexy que me decía que le gustaba. Aunque bueno, bien sexy está siempre.
Y después, a dormir, que había que descansar.
Mañana contaré todas las guarrerías, cochinadas, cerdadas, y cosas de esas que hicimos, y que estáis deseando leer.