Hace un tiempo que vengo pensando en las múltiples variables que se tienen que dar para que la vida de dos personas se cruce. De por sí es dificil coincidir en un mismo lugar y en un mismo tiempo: depende de la hora a la que uno se levante, que actividades tenga, la velocidad de sus pasos o de su vehiculo, el camino elegido para llegar a su destino, la rapidez con que desayune, etc.
Todas estas variantes hacen que sean esos individuos y no otros con los que nos crucemos en la calle, en el subte, en el ascensor.... en la vida.
Y todo esto es necesario
sólo para cruzarse y eso no alcanza para conocer a alguien. Es necesario que otra gran cantidad de circunstancias y coincidencias se produzcan para que una persona se convierta en nuestro amigo, en nuestra pareja o en nuestro enemigo. Ahí importan el sentido del humor que tengamos el día en que la conocimos, lo bien o mal que nos caiga la cara del otro, compartir o no determinados gustos o maneras de pensar, o tener extrañamente un pasado muy parecido (y plagado de coincidencias).
Conocer a las personas es realmente un milagro matemático. Un increíble número de eslabones que se unen para producir ese encuentro. Es un maravilloso efecto dentro de una enorme cantidad de causas que nos hace sentir que ciertas personas han sido hechas para nosotros o que las conocemos de antes ¿no es lindo?.
Es importante tomar conciencia de esto porque ayuda a valorar más lo cotidiano y lo que tenemos… y la suma de lo cotidiano y de lo que tenemos conforma lo que llamamos vida.
(Ah, sí, se me olvidaba. No siempre hago videos lolz con Kan y TR para molestar Snorlaxs, a veces también escribo estas cosas

).