Publicado Hace 6 días a las 12:44 porNeoDaedalus (oOo ~ Raichu's Blog ~ oOo)
Actualizado Hace 6 días a las 12:56 porNeoDaedalus
Que sólo veo y supongo lo peor, ése es mi punto quizá. ¿Cuáles son los suyos? Probablemente en febrero, quiso decir ella, y yo nunca odié más la imprecisión de esa palabra. Pero es lo natural, tú sabías bien que iba a ser así, pero muy de seguro volviste a tergiversar los hechos, a inferir subjetivamente y a concluir en algo increíblemente salido y deprimente. Cómo odio saber que ni siquiera se acercó. Y la apatía, o quizá el efecto tras la causa, cubrió el ambiente. Es mi último día, mi último.
Y la conclusión salida y deprimente podía ser peor eh.
Está empezando el año y me encuentro así, es increíble. Todo va en contra de lo que quiero pensar, creer, sentir y demás demases, va en contra de la utópica política que aplicaría en el 2009. No me justificaré de las cincuenta mil maneras posibles, pero mientras me pregunto qué decisión debería tomar, haré un resumen abrupto de los últimos días. Tal como suelo hacer, pero esta vez sin aquellos parámetros.
El domingo no pude completar aquello. El resto de eso es shit, en serio. Me tomé las fotos tamaño carné, saqué las copias de mi DNI e imprimí mi CV. Finalmente, me acosté dejando a mi papá a cargo de determinar la ruta que usaría al día siguiente.
El lunes, mi papá me dio el reporte. Salí con mi mamá hacia San Isidro para lo de la regulación de entrevista y exámenes psicotécnicos. Había algunos conocidos. Nos pidieron dibujar a una persona, luego completar series numéricas, domino, detección de errores, entre otros. Mi entrevista era a las 3:40.
Regresé al banco después de una serie de llamadas fallidas con Evelyn como testigo. El calor era insoportable. En serio, me podría completamente. Nuevamente, al diablo con la incapacidad de esa chica para entender el sarcasmo. En serio, me terminó llegando por completo.
Rosario me dijo que vaya a almorzar, luego que digitara unas cuantas solicitudes y después que regrese a lo de San Isidro para la entrevista. Eso fue lo que hice. Sin embargo, fue allí cuando el sol me empezó a afectar todavía más. Sucedió el error en ese protocolo.
La entrevista fue curiosa. Bastante más seria que las que tuve en el banco y yo fui demasiado sincero, creo yo. No pensé mucho en quedar bien, sentía como si me estuviera confesando. Quizá porque lo reducido de la habitación daba como un ambiente de intimidad, pero no sé qué. Debí agregar eso al final. Hubiera quedado lindo, pero lo pensé muy tarde.
En la salida me topé con Evelyn, la excepción no funcionó, así que la sentencia, esta vez, fue severa. Hans llegó cuando yo llenaba la úñtima ficha en el séptimo piso. Omg, btw, los ascensores de ese edificio eran horribles, no tenían sensores en las puertas y cada vez que se detenían hacían un movimiento de arriba hacia abajo que parecía que se iban a caer.
Una vez terminado, entregué los documentos -Viviana Nervi se llama la psicóloga que entrevistaba-, y literalmente hui hacia mi casa. El calor terminó de aplastarme. Ese día no quise hacer más, en verdad estaba derretido.
El martes sí que llegué temprano a lo del banco. Lo trascedental, Blanca y yo nos enteramos de aquello cuando no debíamos -¿pero esperaban decírnoslo más tarde todavía?-, y como que resultó algo incómodo. Estuve cayéndome de sueño todo el rato, me había quedado leyendo lo de Sheccid -que por cierto, ¿cómo se pronuncia?- hasta x hora más allá del umbral y estaba pagando eso. A la salida fui a lo de Andrea.
Nuevamente he creado esa sensación.
El miércoles trabajaríamos hasta medio día. Conocí a otra chica en Créditos. Ahí y en el sexto piso me tratan como a niño, es curioso. Digité lo que tenía que digitar, listé y todo eso. Rosario terminó dando la noticia que Blanca y yo ya sabíamos al grupo en general. A las 12:30 empezó la reunión de SPIN. Palabras de Alex, de Ricardo, del gerente uno, brindis y, antes de los bocaditos, estupideces del tipo "elijan a 10 personas, reciban este regalo, ahora pónganse esa ropa interior amarilla por sobre al ropa, bailen, hagan payasadas". Me reí lo justo, pero en verdad, fue aterrador.
Le entregué esas llaves a Lourdes -pensé que me odiaría, pero al parecer me ganó cierta estima. Aunque eso sea más porque le ayudaba a subir los GL al séptimo-. Al frente estuve con Edgar, Peter, Adrián3 y algunos más -nunca me aprendería todos sus nombres- en aquel último compartir antes del 2009.
Fue ahí cuando llamé.
Estuve en la PC hasta las 6 de la tarde. Quería descansar algo, así que ya llegada esa hora, me tiré a descansar en mi cuarto. Sólo un rato. Me desperté, me alisté, ayudé con los últimos detalles para recibir el año y listo. Aquella conversación con mi papá fue curiosa. Los adultos hablan como si ya no pudieran hacer más, como si buscaran que los reconozcan por lo que ya han hecho y no por lo que todavía pueden hacer. No es preciso, pero se entiende el punto.
Hice el brindis. Uno de los más retorcidos que pude haber hecho. Definitivamente necesito aprender a hacerlos siguiendo lo acostumbrado y no tan a lo personal. Nos dieron las doce antes de empezar a cenar. Fuimos comiendo las uvas al techo. De hecho, yo las comí mientras veía los fuegos artificiales y pensaba todo lo que tenía que pensar. Saludamos a los que estaban por ahí. Bajamos a cenar. Estuve un rato en la PC y luego mi tío Francisco me dijo que suba. Mis primos estaban cantando frente a la PC, una escena aterradora.
Canté. O algo así. Em, hice cualquier cosa menos cantar, yay. ¿Leí? Aw, yah, canté.
Eso fue lo último de la noche, bajé y me tiré a dormir. Estaba cansado, después de todo, tenía la excusa perfecta, me había despertado a las cinco de la mañana.
El jueves continúa. Uno se sigue enterando de más y más cosas, va armando el rompecabezas, toma decisiones apresuradas, busca encerrarse, alejarse de todos, se da cuenta de sus errores, lamenta, lo que sea. Mi mamá va a lavar ropa, tengo que aprovechar. Lo que es yo, tengo un par de cosas que hacer.
Y todo lo genial, tú ya lo has dicho, y que así sea.
Comenten y sean felices. Feliz Año Nuevo. Bye Bee.
Publicado Hace 1 semana a las 11:22 porNeoDaedalus (oOo ~ Raichu's Blog ~ oOo)
Y es que el perfume que usas ahora ya no es tan fuerte como el de hace meses atrás. O eso creo. Iniciado el evento, no miré a los ojos, pero percibir desde cinismo hasta enojo sin esa necesidad, digo yo... ya es suficiente como para marcar con un check aquel ítem mental. Aunque no llegué a decir todo ni de despejar lo implícito, ¿hasta qué nivel de sinceridad a largo plazo se puede llegar al despejar los factores limitantes a través de un proceso desarrollado con esos desperfectos?
Tampoco pude decir el objetivo de todo esto, ni de aclarar mis sentimientos reales. ¿Aceptaría la responsabilidad? Si es que tomara con sus manos aquella decisión y yo optara por responder de igual forma, ¿no sería mejor? Pero mientras yo no lo diga y no deje las cosas claras sólo puedo esperar a que todo siga fluyendo sobre una corriente calma, pero con una dirección x cargada de incertidumbre.
Btw, el viernes fue ligero, aunque llegué increíblemente tarde. Rosario me disculpó y me sentí asquerosamente aliviado. En el almuerzo conversaba con Blanca sobre eso y aquello que al final roza con distintas comparaciones entre él y ella. Adoro cómo impone sus propias restricciones y la manera en cómo concibe la mecánica de una relación.
Me queda tanto por aprender.
Salimos temprano, hubo un fallo en la comunicación y terminé en mi casa ociando en la PC durante mucho rato. Vi algunos videos, pensé mucho sobre aquella oportunidad ganada y planeé todos mis movimientos para el día siguiente.
Sábado, dormí hasta increíblemente tarde. No desayuné, almorcé y procedí a alistarme para desarrollar el plan planteado el día anterior. Aunque la hora de inicio fue distinta, cumplí puntualmente con la del final, así que supongo que puedo calificar la misión con esas cuatro estrellitas como hace mucho mucho mucho no lo hacía.
Una vez con Andrea fuimos a lo de Megaplaza a buscar un par de zapatos. Se suponía que ya tenía escogidos los que quería, pero el punto es que terminamos comprando otros. Eran parecidos, pero lo importante es que estaban más baratos. ¿Entramos al boulevard por un bolso? Ya no lo recuerdo, lol, pero yo quería jugar eso. Comimos twister -mi first time-, y finalmente, después del viaje de regreso -el cual estuvo saturado, en serio, muy a mi cuestión, de aquella exquisita MÚSICA PARA VIEJOS, you know-, procedimos con el intercambio de regalos.
Y le di aquel monokuro blanco y ese llaverito de monokuro blanco y me dio un oso diablito rojito y con cuernitos. ¡Ah! Y una tarjetita bastante curiosa. Btw, ahora que huelo bien, en verdad ese perfume no está tan suave... y yah, al final... luego de eso y aquello... lo del inicio y a medias.
Me estoy olvidando de tres cosas. La primera, Sabi fue a mi casa el 25, como para cerrar el día y vimos anime y eso -aunque yo estuve algo tenso por el patrón x implícito-. Y la segunda y la tercera, no fui a casa de Mario para estudiar lo de ADS, ni empecé mi proyecto de Ética. Ya debería empezar a sucumbir ante el pánico, en serio.
Pero ella no tiene que soportar algo así, ¿no?
Comenten y sean felices. Dime algo sobre mecánica cuántica. Bye Bee.
Publicado Hace 1 semana a las 01:46 porNeoDaedalus (oOo ~ Raichu's Blog ~ oOo)
Actualizado Hace 1 semana a las 02:29 porNeoDaedalus
Como esas mil millones de revoluciones en un segundo o el destino de aquel insecto volador no identificado. ¿Era un insecto? Dicen que aquel ángulo es interesante. Omg, ¡mira el cielo, míralo! Me voy a casa. Te acompaño. No, quiero estar solo. Jajaja, como esas mil millones de revoluciones en un segundo o el destino de aquel insecto volador no identificado, claro, claaaro.
El domingo 21 fue un día weboso. Me levanté no tan tarde para mí, pero, al parecer, lo suficientemente después de lo que es considerado normal por mi mamá. Como resultado, un ambiente pesado todo el día, de esos en los que da miedo acercarte a la cocina porque crees que tu mamá te va a regañar por estorbarle y a la vez sientes que debes acercártele porque sientes que te va a gritar por no apoyarle.
Como sea, siempre opto por la primera opción.
Por esa x razón que quizá me terminó pareciendo algo pesada y me terminaba por indicar que estaba empezando a ceder y como que ya era momento de declarar por iniciado el procedimiento respectivo, llegué a salir algo más tarde de lo que debí. Estuve sólo un ratito con Andrea y Mayra -sólo un ratito, y es que omg, estaba deprimido por mi cabello(?)-, y luego regresé a casa a ya no recuerdo qué, pero me dormí y eso.
El día lunes Blanca llegó a los cero errores en el monitoreo, mientras que yo seguía atorado en el un error que de seguro me atormentará todo el mes. La última oportunidad para ir por los regalos para mi amigo secreto de SPIN y mi amiga secreta de Verificaciones quedó aplastada por el evento central de la noche, la boda de mi prima Diana, siendo éste, el primer matrimonio de un primo que tiende a lo contemporáneo.
El punto de encuentro fue la casa de la señora Natalia, nuestra vecina en lo de Jesús María. Mi papá, mi mamá y mi hermana me estaban esperando y eso. Saludos, taxi y llegada. Btw, yo no llegué a ir al matrimonio en sí, sólo asistiría a lo de la ceremonia post firma de acta en aquel local verdecito.
La comida estuvo horrible.
La entrada fue una cosa verde, como panqueques, pero de color verde y rellenos con ensalada rusa o un intento de ello. El segundo estuvo mejor, pero al diablo, la entrada estuvo terrible y sé que jamás la voy a olvidar. Familiares, vals -como odio esa parte del protocolo-, baile general, licor y hey... ¡chance!
Encontramos un hueco en el evento para aprovechar e ir a por los regalos para mis amigos secretos. Mi hermana y mi mamá me acompañaron y terminamos comprando un juego de no sé qué artículos de tocador con un peluche horrible -es en serio- para la chica, y una serie de golosinas que incluían chocolates en forma de corazón PERO con un toque de licor para el chico. Completada la misión, regresamos, aunque creo que un par de vendedoras nos odiaron.
Más licor, más música, más familiares, más tensión, lo único bueno es que ya no hubo ni más comida, ni más vals. Me podría de sueño porque yo sí estaba despierto desde las 5 de la mañana y terminamos por retirarnos a eso de las 12 y pico en un taxi rogando por que no nos secuestren.
El martes era el día. Mientras salía de casa mi mamá me recordaba que debía revisar los regalos por si alguna de esas cucarachitas que hay por los alrededores no se habían colado estratégicamente dentro del paquete. Como sea, aún espero que no haya sido así.
El intercambio de regalos interno, Verificaciones, empezó con un aparente clásico desayuno en el octavo piso -el comedor-, al lado de otra área -PEBE, FEBE, como sea-, que había organizado toda una coreografía bastante encantadora. Hay fotos, pero no las voy a subir porque no quiero que las vean. Más abajo, ya en el cuarto piso -SPIN-, dimos por iniciado el intercambio propiamente dicho. Me tocó recibir aquella billetera que pedí, mi amiga secreta era Sarita y todo estuvo bastante coemstible a no ser por mi estúpido lag al momento de reaccionar con emoción. Y yo conocí a Lourdes -la chica a quien me tocaba regalarle aquello que no me había pedido que le regalara-, y es que ni siquiera sabía quién era. Huh, fin del protocolo, todos contentos y a esperar las 12 del día.
Casi puntualmente, un carrito con un Papa Noel encima y dos duendes gigantes saltando de lado a lado aparecieron por entre los cubículos de trabajo y empezarona a alertar a la población general de SPIN de que el evento central por navidad y año nuevo ya había empezado.
Realmente necesito esa foto con los duendes.
Me perdí un rato en un último envío de un documento errático a Créditos y luego seguí a todos a ese ambiente en el que antes se llevaban a cabo las dinámicas. Primero rezamos. Luego hubo un pequeño discurso de Ricardo -el jefe de piso-, y después tomó la palabra Alex -el coordinador de evento-, para dar a conocer el programa.
En primer lugar, se elegirá a 5 personas random para que busquen a su amigo secreto y, a la vez, estos amigos secretos buscarán a los suyos hasta que se acabe la cadena o se venza el plazo de 2 minutos y medio con los que se cuenta para pasar a la siguiente etapa del evento.
Y empezó el intercambio errático.
En segundo lugar, y antes del brindis... dos compañeros de trabajo cantarán un par de villancicos. Lo curioso es que esos dos compañeros de trabajo resultaron ser José y aquella chica, el primero mirando con desconfianza a todos y la segunda siempre sonriendo -ok, pero en serio, cuando yo intento sonreír todo el tiempo, me empieza a doler la cara...-.
Fue un desastre.
No coordinaban con la música de fondo, sus voces se empezaban a perder y se trababan o se olvidaban la letra. Pero omfg, en serio, fue un desastre y todos allí aguantándose la risa. José estaba muerto y aquella chica empezaba a dar indicios de estar por llegar al límite de su voluntad por sobre sus ganas de reírse de sí misma -la cosa es que me identifiqué tanto con la cara de José que sentí que moría en el proceso-.
Campana sobre campaaaana.
Pase, brindis -el champagne estaba cuestionable también- y, finalmente, el intercambio de regalos a lo busquen por todos lados. Me encontraron a mí primero -después de todo yo no sabía quién rayos era Fernando Seclen y no es que pudiese empezar a buscarlo con la mirada-. Mi amiga secreta era increíblemente comestible, la adoré inmediatamente y me entregó justo lo que yo había querido -definitivamente salí ganando en este juego-. Evelyn me ayudó a encontrar a Fernando Seclen y le entregué su par de regalos con toda la pena del mundo, primero, porque nunca pude distinguir bien qué rayos era lo que había escrito como pedido en el fólder ese -yo leí comida-, segundo, porque no le había enviado nada en todo lo que duró el juego, y, tercero, porque justamente era amigo de mi amiga secreta, "¡oye! ¿él te da a ti? jajaja, yo le di a él"...
Estuvo genial.
A la salida fui a casa de Andrea, había un no sé qué en su calle de navidad, había muchas lucecitas de navidad, un montón de niños cosplayados y una Mayra a quien molestar. Vi aquellas fotos, aprendí sobre base y ácido, cené ahí mismo y disfruté mordiendo esas partículas de manzana.
Si tan sólo aprendiera a despedirme...
Y llegó el miércoles 24, trabajaríamos hasta medio día, nos dieron dulces en el transcurso del mismo -y una tacita navideña-, terminamos pronto con todo lo que teníamos que terminar y salimos huyendo hacia nuestras casas. Btw, Tany y el significado de abrazos efusivos, y aquella chica de Créditos que se aprovecha de mi viscocidad.
En casa me la pasé intentando juntar aquella cantidad de dinero necesaria para que luego sólo y tan sólo termine yendo a casa de Andrea a pasar un ratito. Visitamos a Máfer, fue víctima de otras escena control -pero, ¿saben? Cada quién aporta emociones a su manera-, y me entretuve con ese hámster otra vez.
En casa, mi mamá había conseguido ir a por el pavo -eso fue un día antes, pero se me pasó-, y cuando ellegué, ya lo estaban preparando junto a un par de cuyes -ok, lo siento, pero sí comí cuy esta navidad-. Me encargué del champagne y de doblar las servilletas(?) -jo, adórenme, yo puse el pavo-, y, entonces, brindamos, cenamos, sufrimos para abrir el puré de manzana, mi papá subió -sí, ése es un evento por separado-, mi mamá terminó comiendo en el sofá, yo acabé mi cuy y el x% de mi presa de pavo, y listo.
Meri Kurisumasu.
Jueves 25, el saludo por navidad de la familia nuclear Benavides-Cigüeñas, el alboroto por ir al quinto piso a ver los fuegos artificiales -definitivamente ver todo eso desde ahí es increíblemente genial-, saludo familiar general, saludos por MSN, y, para terminar, le gané a Vladimir en ajedrez y en damas. Btw, ya mide 1.77 y recién está en 1ro de secundaria, rofl.
Teléfono, TBBT para hacer hora -ok, pero aquel capítulo 11 navideño estuvo demasiado genial-, y aquella conversación por MSN necesaria. Y es que hay personas que no entienden.
Me he levantado tardísimo, quizá proque me acosté como a las 4 de la mañana, pero estuvo todo bien y, sea por esos tres saludos especiales, o porque en verdad no lamenté nada al menos en esta noche, me siento curiosamente estable. Me toca moler aquel elemento para hacer los buñuelos.
Amo los buñuelos.
Comenten y sean felices. Y, una vez más, Meri Kurisumasu. Bye Bee.
Publicado Hace 2 semanas a las 03:48 porNeoDaedalus (oOo ~ Raichu's Blog ~ oOo)
Err... al diablo con ello. Todas las maravillosas descripciones que eran posibles terminaron en un null tras esa condicional que justamente se tuvo que cumplir minutos antes de la redacción y que termina por provocar El Cambio en el patrón de escritura actual.
Domingo 14 de gasto, camuflando cierta botella con contenido errático y que muy probablemente acabe consumiendo en navidad y regresando al intento de visualizaciones -no encuentro otra forma de llamarles- en aquella habitación. ¡Ah! Y entendí OCHO en vez de DOCE y me asdfeé.
El lunes empezaba mi segunda semana en Verificaciones y sería el primer día de monitoreo al que sería sometido. Me empeñé en digitar con violencia, después de todo estaba increíblemente enojado conmigo mismo por no haber superado el estándar en la primera semana... y, entonces, sucedió, logré pasar los esperados 17 por hora con tal relativa facilidad que hasta me dio risa haberme atormentado por ello días antes.
Completé VEINTE en CUARENTA minutos.
Sin embargo, aunque todo parecía indicar que a partir de ese momento el cumplir con mi trabajo sería más fácil, no debí fiarme tanto. Se me asignó un rol más, el cual, quiera o no aceptarlo, me quita mucho tiempo. Debo llevar al séptimo piso las solicitudes de crédito hipotecario y demás stuff que se les ocurra alcanzarme para llevar. En adición, justo después de almorzar, el sueño es insoportable. Mi velocidad se redujo casi al 50% y me volvía a frustrar, pero definitivamente ya no como antes...
Porque ahora ya sé que puedo.
El séptimo piso es la sección de Créditos. En él, habitan personas bastante distintas a las de SPIN -o eso me pareció-, tienden a aparentar desde más edad -no son viejos, sino que... eso-, hasta que ganan más dinero que nosotros -huh-. Ese primer día no es que me sintiera muy cómodo por ese lugar.
Para terminar el día, mi examen de LP2 fue un total desastre. Pura tensión innecesaria, llegaron a mí ideas terribles mientras lo rendía, desde pensar en no seguir con la carrera, hasta un rectificante si estudias PUEDES, estúpido, que me regresó a la realidad. Un plan de respuesta que hasta ahora no empiezo, pero que, esta vez, no puedo obviar.
El martes nos dieron a Blanca y a mí un resultado general sobre el monitoreo. Ambos nos había equivocado en lo mismo, así que más que un resultado, lo tomé como una advertencia y eso. Seguía con el problema de la velocidad después de almuerzo, aunque fue el primer día en el que llevé audífonos y archivos MP3 para pasar el rato. Y la misma sensación en Créditos...
La clase de Ética estuvo fresca. El profesor puso un par de videos graciosos y no me dijo nada por llegar tarde, sino que, tras la conversación de la semana pasada, hizo como si entendiera mis razones de la manera más amable. Dormí en paz esa noche.
El miércoles fue un día pesado. No por el trabajo, el cual se mantuvo constante, sino que, a parte de que llegué tarde por treinta y pico segundos, en clases me enteré de algo terrible. No tengo nota en el parcial de POO2. Y, con eso, todo se complica más allá de la misma relativa existencia del curso, del ciclo y de aquel futuro probable.
Por alguna extraña razón, no se me nubló nada.
El jueves fue el día en el que acabé sepultado por el monitoreo. Asumiendo incorrectamente el valor por defecto de un campo en la solicitud, terminé con 52/60 solicitudes con error -aproximadamente-, lo cual, aunque no me chocó del todo porque sabía que algo así había escuchado, me hizo entender que definitivamente tendría que esforzarme mucho para poder arreglar todo eso.
Si es que es posible.
Y el viernes llegó, porque me adelanté un día a las vacaciones en el instituto y no fui a clases la noche anterior, consciente de mi cantidad de errores del día anterior, viendo chicas con peinados bastante curiosos, y encontrándome con ese chico de la CEPRE, el cual, después de toda la semana, me dio finalmente la solución para mi problema del sueño después de almuerzo.
¡Halls negrito!
Y entonces tuve tres y un error en los dos monitoreos del día respectivamente. Como el bloque de solicitudes se acabó antes de tiempo, me mandaron a apoyar a ADD. Terminé y me regresé rápidamente a casa. Después de todo, en la noche sería la reunión de fin de año del banco por la que había pagado CUARENTA soles.
Pero me quedé dormido en el carro y casi pierdo un ojo.
Llegué a casa, le pregunté a mi tío doctor si existía la posibilidad de que pierda el ojo y me dijo algo como que si me volvía a quedar dormido en el bus, sí. Me alisté y salí corriendo después de los últimos ajustes vía iNet para lo del sábado.
La reunión fue en un restaurante de comida china en la avenida La Paz, al fondo a la izquierda, segundo piso. Andrés -señor Andrés-, me hizo hacer una bolita en una lista en la que estaba mi nombre. Saludé a los jefes, a los de CTS, Grabaciones y Verificaciones -como que ya voy conociendo a más y más-. Me quedé en la mesa de CTS. Ellos ya estaban comiendo, la comida era gratis y Christian_Chiquito y Leo no se iban a contener. Como sea, yo tampoco, moría de hambre y ésa era mi oportunidad para subir de peso(?).
Comida, licor y música. Después de un rato cambié de mesa a lo de Verificaciones y estuve con Jhon y Jhanderin -o como se escriba su nombre-. Me enteré de lo que les había pasado a Tany y a Mirna -las secuestraron en un taxi, les robaron y stuff-. Molesté a la Melissa número millón de millones, y... ¡ah sí!, hice una escenita con el gerente sin saber que realmente lo era. Eso fue demasiado random.
El chico del accidente me dio un cigarrillo, Blanca me lo quitó, salté a lo de ADD, molesté más y más, me empezaron a rrinconar una vez que Abelardo llegó con su camisa colorida(?) y cuando ya dieron la 1 de la mañana y ya no podía comer más postre, regresamos Jhon, una amiga suya y yo en taxi hacia nuestras casas.
Día D 15%, Fin de Año 60%.
Me desperté algo tarde el sábado -o me despertaron-. Andrea y la llamada de confirmación, mi mamá esperándome para ir a por lo que resultó una caja de mochila con víveres. La caminata a por ella y todo lo que nos pasó ahí. Me he vuelto muy enojón, muy de seguro me convertiré en un anciano neurótico al cual tendrán que aguantar. Y me cortaron el cabello... y mucho.
El objetivo del día era el Parque de la Reserva. Aunque sería la tercera vez que iba, supongo que creía que esta vez sería algo distinto dada la presencia del ente A. Obviamente me seguía aterrando la idea de terminar completamente húmedo, pero ya qué. Lo que tenía que suceder, que suceda.
El contacto estuvo rancio. El viaje tuvo matices, aunque la función fue, de hecho, exponencial. El acceso fue curioso, sobretodo por aquella escena. El evento central tendió a lo... húmedo(?). De hecho, fue en ese momento cuando nuevamente determiné los índices de mi apatía frente al brillo de aquella gracia.
Y quizá ya sé qué hace que los días sean así de comestibles.
El regreso expuso un quiebre en la función exponencial, algunos malos recuerdos y el problema del futuro probable que va cambiando cada vez que se encuentra un nuevo tipo de reacción. Finalmente... de alguna manera u otra se tenía que arreglar, al menos temporalmente, la situación. Trecho a pie, disminución de índices de humedad, pijama y calidez.
Quizá José tenga razón. Ser uno mismo está bien, pero adaptarse es la prioridad. Uno puede comportarse como le dé la gana en su casa y con sus amigos, pero cuando el medio exige una manera, se tiene que moldear a esa manera. Es lo necesario y fundamental.
De hecho, es lo que tengo que y voy a hacer.
Comenten y sean felices. Al diablo con el tema MSN. Bye Bee.
Publicado Hace 3 semanas a las 01:24 porNeoDaedalus (oOo ~ Raichu's Blog ~ oOo)
Me ha tocado aislarme incluso aquí. Esta semana sentí que me odiaba y me asusté al pensar en crecer tal como creo que soy. Quizá agotado física y mentalmente por los exámenes y el trabajo. O sólo serían excusas. Sin creer que en verdad alguien me pueda querer. Percibiendo hipocresía por todos lados. Incómodo. Observado. Malas respuestas, malas reacciones, malos movimientos. Sin pensar. Perdiéndome en los pensamientos. Frustrado por mi terrible desempeño en la primera semana.
¿Nunca han sentido que todo va mal a pesar de que se vea todo bien? Y es que hay cosas que se escapan de las manos. Teniendo pensamientos increíblemente negativos. ¿Hundiéndome sin buscar soluciones? ¿Y es que realmente la hay? Tengo x años y aún identifico severas señales de personalidad indefinida. El ver cómo se desenvuelven los demás y el compararme con ellos me frustra demasiado.
No me gusta cómo soy. ¿Aprender a aceptarme? Y qué si lo hago, ¿Será mejor? ¿Estará bien? ¿Qué sucedería si el yo tal como es no es el más adecuado para crecer en este entorno? ¿Estaría destinado a fracasar en múltiples sentidos? Adaptarme, no esperar crecer al mismo ritmo que los demás, encontrar mi momento, resaltar mis virtudes por sobre mis defectos. Pero, en serio, ya tengo esos x años y, ¿cuánto he avanzado desde que salí del colegio?
Creyendo que en verdad había avanzado mucho. Desde luego que hay un gran cambio y que he crecido en muchos aspectos. Sin embargo, cuando te das cuenta que el resto ha avanzado el triple que tú, no es nada divertido. Edad cronológica distinta a edad mental. ¿Qué tanta puede ser la diferencia? ¿Qué tanto puede afectar eso en el nuevo escenario? ¿Y si mi método de adaptación es el aislarme? ¿Si el haber estado reprimiéndome tanto tiempo ha provocado que me quede sin maneras de actuar naturales? ¿Cuánto más tengo que esperar para crecer?
El domingo 7 fue un día comestible, la verdad es que debería poder identificar el patrón en aquellos días que me resultan agradables, poder determinar el elemento que los hace así. Aunque eso tendría que ser como por defecto y no tan calculado, pero ya qué. Punto alto a más alto y luego un final algo menos que alto, pero, al fin y al cabo, tolerable y bueno.
El lunes fue feriado. Vi ese anime hasta la el 50% de la peli y luego fui a casa de Luis a estudiar para el examen del jueves, lo de BDA. Se supone que luego iría a casa de Mario para estudiar para el examen del miércoles, pero el primer mencionado me embarcó en un bus incorrecto de regreso y terminé en un lugar oscuro y lleno de tipos que me miraban raro. Así que terminé huyendo en taxi y NO, no fui a lo de Mario.
Y la mamá de Luis me dio pan con aceitunas... iugh.
El martes fue mi primer día en lo de Verificaciones. Mi entrenadora fue Tany. Aunque en verdad me pasé de preguntón en todo el día y creo que la llegué a hartar -siento que se desespera siempre que voy a preguntarle algo-, pero es que simplemente son muchas opciones y no quiero equivocarme, después de todo es mi sección definitiva en quién sabe cuánto tiempo. El estándar es 17 solicitudes por hora.
Ese primer día alcancé a hacer 15... en dos horas.
Evelyn2 me pagó lo del celular. Casi no llego a clase de ética. Tengo 4/4 faltas y llegué como 40 minutos tarde. Hablé con el profesor y aparentó entender mis razones. Tenía cero notas en el curso, cuatro faltas, 16 en el parcial y me aceptó entregarle un trabajo vía e-mail con la condición de que ya no falte. Luego, la clase, como siempre, consistió en una serie de videos con el fin de reflexionar al respecto.
Tampoco fui esa noche a casa de Mario, estaba agotado, tenía que terminar el trabajo de Ética y, aunque no sabía nada del tema que me tocaba el miércoles -había faltado 3 semanas a clases-, confiaba en quién sabe qué -la verdad no tenía nada bajo la manga-. Escaneé el permiso del banco y se lo envié al profesor Barriga -el de ética- y le adjunté mi trabajo.
El día miércoles fue igual de gastado. Cayéndome de sueño y digitando terriblemente lento, pensando en cómo haría para salir temprano para el examen y cómo rayos lo daría si no sabía nada. Este día aguanté sin cerrar los ojos durante todo el tiempo de trabajo. Le pedí permiso a Rosario -mi jefa de ahora en adelante-, llegué temprano y di un examen regular, todo gracias a que el profesor permitió el uso de archivos hechos en clase. Salimos temprano. Btw, fue el cumpleaños de Evelyn2 y no hubo pastel para mí.
El jueves fue un día terrible. Los ojos se me cerraron como tres veces mientras digitaba. Me estaba quedando dormido y eso me enojaba. No había repasado nada de lo que estudié con Luis el lunes. Confiar en mi lógica fue algo estúpìdo. El desconocer los comandos limitaba todas mis alternativas y el tiempo me presionó demasiado en el examen. Cumplí con el 45% del parcial. Realmente morí. Y en el trabajo no es que me haya ido mejor, aunque cuando me repetía que no debía quedarme dormido y que tenía que encontrarle el ritmo, sentí que podía alcanzar el estándar aunque sea por unos 15 minutos.
Pero YO necesito sobrepasar ese estúpido estándar. DEFINITIVAMENTE.
El viernes llegué tarde por 27 segundos. Fue terrible. Salí como siempre para llegar 20 minutos temprano, pero en la panamericana el tráfico se congeló durante lo que pareció una infinidad de tiempo. Todo completamente detenido, fue lo más asqueroso del mundo. A pesar de que el bus recorrió el resto del camino a carrera y de que al llegar al paradero me quedaban 2 minutos para marcar tarjeta, a pesar de que corrí con violencia y de todo lo que pude y no pude hacer, llegué 27 segundos tarde. Y fue terrible.
El jueves -recordando lo que se me pasó, se supone que estoy relatando lo del viernes-, Jorge2 -el de la sección Cheques- pasó por lo de Verificaciones pidiendo apoyo para el viernes, y como ya me conocía y como yo no tengo clases ese día, sólo acepté. Ese día almorcé con Evelyn después de como 2 semanas -los anteriores había estado comiendo arriba con Blanca, Christian y Sandra -y algún colado de turno-. Curiosamente ella también se quedaría a apoyar. El stuff de amigo secreto, llegué a las 15 solicitudes por hora. No me dormí ni 1 segundo mientras digitaba -y pude alcanzar el estándar si no estuviera siempre teniendo que pararme a exigir que me den más para digitar-. Problemas con lo del LOP del día anterior. Y fin de la primera parte.
Nos tocó a Evelyn y a mí hacer hora. Fuimos a visitar a los de CTS y terminé conversando con Alex -mi anterior jefe- de una manera bastante casual. Es el único jefe al que no le tengo miedo y con el único que no me apeno hablando como hablo. Por alguna extraña razón siento que me entiende y eso es increíblemente retorcido. El cuento del pescador, ¿cuál es tu objetivo? ¿CUÁL ES TU OBJETIVO? El crear ese escenario. Lo inevitable.
Salimos con Evelyn a buscar comida y a comprar los panes con pollo de Leo. Comimos pizza y helado en el mismo lugar al que fui con Sabi la otra vez -fue curioso-. Había un concurso de villancicos en la Plaza de Armas y nos quedamos viendo un rato. Ya luego regresamos apenas para llegar temprano a lo de Cheques y pues... empezamos con ello. Y... una vez terminado -me salto todo lo del medio porque no hay nada relevante-, Evelyn se fue porque la estaban esperando afuera y yo me quedé con un chico de Verificaciones que también estaba como apoyo, con una chica de Cheques que era amiga del tipo1 y con otro chico más -entiéndase que no recuerdo el nombre de ninguno de ellos-.
Conocí la tercera ruta hacia mi casa. La primera es la de Abancay, la que siempre uso, la segund aes la de Tacna, la que tomaba cuando acompañaba a Sabi, y esta nueva es la de Trujillo. Es un poco más larga, pero si la chica de quien no recuerdo su nombre me hubiera avisado, hubiese podido tomar un solo carro hasta mi casa. Éramos 4, pero uno de nosotros se fue por otro camino, el de Verificaciones vive en PRO y la chica en Palmeras. Llegué a mi casa como a las 12 y me descargué en la PC sólo un rato.
Para terminar, el sábado empecé a ver Planetes y me puse al día con Nodame Cantabile Paris Hen. Me atormenté mucho este día, quién sabe por qué. Y estuve tendiendo al resentimiento todo el tiempo. En fin, el día acabó y me fui a dormir. Día increíblemente improductivo, pero todo se redujo a lo de mi cabeza.
Hoy es domingo, aún no entiendo por qué intenté relacionarlo con una Cinta de Mobius, pero según esa persona, es un año de eso x. No he identificado ese patrón ni ese elemento que hace que un domingo sea genial, pero el que pueda seguir intentándolo me llena lo suficiente.
Compartamos los problemas.
Comenten y sean felices. Un adulto con tiempo para compartir. Bye Bee.
Publicado Hace 4 semanas a las 10:57 porNeoDaedalus (oOo ~ Raichu's Blog ~ oOo)
Actualizado Hace 4 semanas a las 07:23 porNeoDaedalus
Pero es que ya son tantas cosas, tantas, tantas, taaaantas, los eventos post firma de contrato, el descubrir lo que ello implica, el cambio en los parámetros de tiempo disponible, el descubrir distintos escenarios, el conocer a todas esas personas, el estudiar a presión, el volver a intentar, el señalar x puntos, el recordar tantas cosas, el tema de la frecuencia desde otra perspectiva, lo feo que sonó todo eso, aquella decisión que puede ser vista de tantas formas distintas, problemas de dinero, gastos que no estaban planeados, aquella casi huida, lo niño que puedo ser... aún.
Lo que todo parche debería saldar. El domingo 23 se corrigió lo del domingo 16, en el sentido que lo puedan tomar, aunque debo admitir que no llegué a pensar en esa posibilidad, lo cierto es que esa semana me sirvió para darme cuenta de muchos puntos al respecto. Quizá el acto A resultó increíblemente más doble filo de lo esperado.
El domingo 30 fue... eso mismo, un domingo TREINTA, aunque quizá le fató demasiado para que realmente dejara su huellita TREINTA-TREINTA.
En la mañana, dormí, arreglé el cable de Internet de la PC y me alisté para salir en la tarde a visitar a mi mamá al hospital en donde seguía internada. El contar con sólo un pase personal y el intentar acceder junto a mi hermana fue algo increíblemente cuestionable, después de una serie de maniobras retorcidas -y qué se yo, ilegales-, llegamos a infiltrarnos en el edificio. Piso 13, habitación no sé qué, la vista era genialosísima, el moka con leche y azúcar estaba todavía más genial y el conversar con mi mamá fue curiosamente especial también. La verdad es que identifiqué un problema con mis reacciones. De salida, nunca me enteré lo que significaba AIT -que es lo que tiene mi mamá-, pero ya buscando por ahí entiéndase por Accidente Isquémico Transitorio. Y, de esta manera, fui a lo de Andrea, luego a lo de Máfer, lo del hámster y ya de noche, soñando con roedores que se paseaban por mi cuerpo y que querían morderme la yugular -es en serio, siempre le he tenido trauma a morir así-...
Lunes, primer día de trabajo en lo que será mi sección de ahora hasta en ya no sé cuánto tiempo -primero dijeron un mes, luego dos y pues... recordar que no leí el contrato antes de firmar me atormenta-, la sección de Verificaciones. La jefa se llama Rosario y fue quien nos presentó a Blanca y a mí a todo el grupo -eso que estuve esperando en lo de CTS buen rato y Blanca ya se había ido directo al cuarto piso-. La presentación concluyó con una indicación bastante peculiar, "listo, ahora... por una semana, irán a apoyar a Grabaciones". Y, entonces, conocí a la Melissa número diez mil, a Adrián2 -mi primito se llama igual- y a la jefa Gabriela de quien tanto hablaban en CTS durante la campaña -los jefes van rotando y, de hecho, Alex era relativamente nuevo en el 3 1/2-.
Lo que se hace, engrapar verbales, embolsar documentos, termosellar bolsas, envalijar todo tras terminar todo y camuflar los celulares para poder responder sin que las cámaras de seguridad nos graben haciendo eso que no se debe hacer. Me pinché con las grapas, me quemé con el termosellador, se me reventaron ligas en la mano, el papel de los sobres me destrozó la cutícula y pues... sangré muchas veces, pero NO ME QUEJO, fue entretenido...
La semana apoyando a la sección de Grabaciones de tarjetas de Crédito/Débito fue así, entre saludos de cumpleaños, errores en el comedor, análisis de clima laboral cuestionable, Alonzo, Christian recomendándome a Evelyn2 sobre lo del Nextel y, para terminar, mis exámenes parciales de teoría.
Dos días caí en casa de Mario, estudiamos Ética y Arquitectura de Redes y Comunicaciones -miércoles/jueves-, ambos exámenes los di lo suficientemente bien, pero no fueron perfectos desde ningún ángulo. El desgaste físico y mental en esos días no escapó de las expectativas y pues, no llegué a tomar Redbull aún -sólo porque estaba caro, caro-.
Mientras que no sabía qué hacer con esa deuda que ascendía a 250 nuevos soles y con mi cuenta de ahorros en CERO, el tiempo se acababa y lo único en lo que pensaba era en la mejor manera de explicarle la verdad a mi tía. Milagrosamente, quién sabe por qué -realmente no lo sé-, a la salida, revisé mi saldo y contaba con 288 nuevos soles. Los retiré casi con violencia dejando de lado el miedo a "un error del banco con consecuencias allá en el próximo mes". Pero fue como un milagro.
Movimiento cuestionable, pero que ya estaba dado, TTGL, FLCL, parte de Ef y ese extra de Hajime no Ippo, la noche estaba cerrada y, aunque dormí entre capis y capis, se dio y ya. ¡Ah! Y me regalaron un chip RPC, le pagué a mi tía y cerramos el trato por un celular más.
Panetoncitos, un desayuno caro, un día que me llevé la llave del baño, quizá no sea la frecuencia el problema sino el hecho de que se siente como si no me importara, la próxima semana en Verificaciones, lunes FERIADO, necesito un corte de cabello, mi mamá salió del hospital el lunes -ya estaba dicho-, personal A1 altamente calificado y motivado, y perdiendo las ganas cada vez más rápido -porque no hay ilusión, no se siente un futuro y yo necesito crecer un poco más-.
Ujum. Adiós a ese CZ tal vez.
Comenten y sean felices. Sólo no me prohibas eso. Bye Bee.
Publicado 30-nov-2008 a las 01:58 porNeoDaedalus (oOo ~ Raichu's Blog ~ oOo)
Cuento con veinte minutos para terminar de escribir esta entrada, bañarme y cambiarme -y, de paso, cumplir con otras actividades innombrables-, así que no estoy seguro de si será breve, menos que breve, regular o relativamente larga, pero sí sé que no escapará de ser una entrada de veinte minutos... errr dieciocho.
¿El contrato terminaba el martes? ¿A quién rayos le escuché decir eso que pensé que podría disfrutar de tres días ligeros en los que finalmente podría asistir a las clases que tanto extraño -puf, no saben-? Pues no, la asistencia era toooda la semana. Pero estaba bien.
Sin embargo, no es por ahí por donde realmente empezaría la historia.
Mi mamá se había quedado en el hospital, estaba internada por cierta razón desconocida que había desencadenado un problema motor a sus dos extremidades derechas. Mi hermana le había acompañado durante la noche, pero era necesaria una ambulancia para trasladarla a un centro de salud más amplio y que 'realmente' cuente con lo que tiene que contar un centro de salud. De eso me encargué yo, aunque no de la mejor manera. Perdí la primera ambulancia a eso de las 6:30 de la mañana y, después de unos minutos de tensión y un inconveniente roce con el personal del hospital, terminé tomando aire en la sala de espera de afuerita. Casi a las 8 pasó la siguiente ambulancia, ésa sí nos llevó.
Porque las madres son seres inmortales.
Estúpido viaje incomodísimo. Los frenos eran terribles, encima, casi chocamos. Mi mamá me asdfeó por unos minutos. Torpe. Llegamos, nos dieron una silla de ruedas con una ruedita averiada para así tranportar al paciente con mayor facilidad. Los hechos en el hospital, en sucesión, fueron: espera en emergencia, revisión general, espera de análisis, tomografía, revisión de especialista, orden de hospitalización y medicinas. Después de eso, mi mamá me dijo que ya me podía ir, que mi tía ya venía en camino y eso.
¿Nos despedimos?
Fui a lo de mi tía a pedirle dos celulares Nextel. Justo salía a lo de mi mamá. Luego regresé a casa, le di unas instrucciones a Rocío sobre lo que necesitaba para el compartir y, bueh, me tiré a dormir. Llamaron diciendo que no habría trabajo para los del turno noche ese día y que... no habría compartir.
Desde el martes el horario de trabajo cambió por última vez, de 8 am a 6 pm. Es cierto que podía ir a clases, pero era la semana de EC2 y yo no sabía nada de las últimas clases, ese viejo temor, esa vieja sensación. Como sea, y como le dije a María, en los parciales me saco 20 y al diablo con todo.
Más de lo de siempre, digitar, fiscalizar, había flujo de cajas, es decir, planillas que no habían sido digitadas, pero sí empacadas, llegué tarde una vez más, no fui a Santa Raquel, a un grupo los mandaron a apoyar a otra área, entrevistas, otras secciones buscaban personal, Evelyn diciendo de esas cosas, esos sms -esos sms-, los tres últimos roces... bien, bien y mal, despedida con regalitos y eso, negocio cerrado pero con truco y aquel día en el que me sentí mal y conocí el departamento médico.
Y huh, me renovaron el contrato.
Finalmente, el sábado me levanté temprano para ayudar a mi hermana en su ayuda a mi tía en lo de la recepción de invitados del cumpleaños de mi prima Valeria. Salimos a las 7:20 rumbo a Megaplaza para encontrarnos con el señor del bus y hacer que los pasajeros ingresen pasando lista y todo eso. Vimos una peli de ida que les gustó más a los adultos que a los niños...
No me metí a la piscina. Pero sí recibí mi conito -de hecho, era gigante-, sorpresa con un montón de dulces y burbujitas y un yo-yo, yay. Almorzamos, jugamos cartas y comimos pastel, todo eso con mis primos. ¡Ah! Y estuve en el subibaja -o como se escriba, pero google dice que está bien-. De regreso, vimos "La Verdadera Historia de la Caperucita Roja", y esta vez sí les gustó más a los niños...
Y lo del Matsuri...
Regresé a casa con toda la paciencia del mundo(?), mientras me realistaba, Sabi me envió el primer SMS con un tonito del tipo 'apúrate', y llegué a apurarme. Viaje en bus, me bajé como a tres cuadras antes de Bolivar... y es que nunca llegué a ver el mapa que me envió, pero seguí a un grupito de personitas sospechosas quienes, gracias a Dios, también iban hacia el AELU.
Me mareé al inicio, mis pensamientos ansiosos que siempre me consumen -me voy a tropezar, se me va a caer la moneda, me van a robar en la esquina, nunca voy a encontrar al grupito, etc-, y justo después de hacer la donación y entrar medio confundido mientras me llenaban las manos con publicidad que hasta ahora no he leído, me encontré rodeado de un montón de gente desconocida que se movía en grupos y hablaba con familiaridad mientras que... ¡oh! ¡Esos pescadotes que salen en esos anime!
Y le envié un SMS a Sabi del tipo 'socorro'.
Luego del contacto, el cual tardó unos 5 minutos, me hizo comprar de una sopa que no recuerdo ya su nombre -le preguntaré y lo escribo por ahí luego, tengo una idea, pero odio equivocarme, you know-, y la comí con palitos. Yuuum, palitos -porque eso son, palitos, palitooos-. Y luego, de hecho, casi inmediatamente luego -aún no acabo mi sopa, acabo de llegar, nos acabamos de encontrar, no me vas a dejar, right?- el tipo ese que dirigía el evento anunció lo del sake no sé qué y huuuh, había que probar.
Y probé.
José, Anwar, Satoshi, Alonso, no recuerdo el nombre de todos los demás, estudios, trabajo, pucp-notices, recuerdos de ellos, gags, abrazos efusivos, starcraft, anime, blogs, etc, etc... y mi yo-yo, claro. ¡Ah! Y lo del churro de dos soles y el por qué las mujeres demoran tanto en el baño... ¿y es que ellas sí se lavan las manos?
Y editaré la entrada o crearé otra más tarde... no es que crea que regresaré a casa para terminarla o que quiera esperar para lanzarla, pero los veinte minutos ya se vencieron hace rato y ya debo irme. El último párrafo fue hecho a lo bruto...
El mapa que nunca vi a tiempo...
Comenten y sean felices. Tú serás la próxima. Bye Bee.