Casi una década después, he vuelto a jugar al fútbol. En esta larga temporada, raro es el día que no haya tenido un balón en mis pies y he jugado múltiples partidos de fútbol sala, pero nunca en campo.
Ha sido un típico partido navideño en el que se enfrentan jovenes contra veteranos. En este caso, de la peña ultra del Oviedo. Y yo, a pesar de que me gusta pasar desapercibido allá por donde voy, no tuve mejor idea que ir a jugar con una camiseta del Atlético de Madrid

(*ver nota más abajo*) Ya que no destaqué por mis habilidades futbolísticas, al menos destaqué en algo
Se nota enormemente el no estar habituado a jugar. A pesar de que físicamente estoy en mejores condiciones que la mayoría de los que participaron, me costaba muchísimo ubicarme en el campo... estaba un poco perdido a decir verdad

Y el usar botas de tacos, no ayudaba excesivamente... encima me hicieron daño en los pulgares

Y para poner más excusas a mi actuación mediocre, he de decir que nunca había pisado un campo de césped artificial y el balón bota de una manera bastante extraña
De todas formas, ¡ganamos! 6-5. Llegamos 1-1 al descanso, 5-5 al final del partido (se nota que el cansancio afectó al número de goles

) y cuando iba a terminarse la primera parte de la prórroga, anotamos el gol de la victoria (jugábamos con gol de oro

).
El caso es que disfruté como un enano a pesar de que no conocía a la mayoría de la gente (siempre es más divertido si juegas con amigos

).
*Nota: El Atlético juega con camiseta a rayas verticales rojas y blancas. El Sporting de Gijón juega con una camiseta a rayas verticales rojas y blancas. El Sporting de Gijón es el eterno rival del Real Oviedo. A muchos de los ultras oviedistas les hace daño a la vista esa combinación de colores... a mí no